Tenemos que reconocer que fue todo un reto adaptar nuestros métodos de trabajo a las necesidades comerciales de una conocida marca como Freixenet. Sin embargo nuestra idea era clara, revender un producto de renombre desde un nuevo prisma, despojado de todo el glamour y poderío que los spots del cava catalán suelen aparejar. El resultado es una emotiva pieza que cobra sentido por sí misma, trascendiendo el concepto de mensaje publicitario exento de contenido y ofreciendo un simbólico discurso acerca de la realidad en la que vivimos.

Escrito y Dirigido por Álvaro Martín

Fotografía: Alberto Mingueza

Sonido: Sergio Hernández

Intérpretes: Edgar García y Ana Varela

Producido por Dream Zero Films